martes, 13 de septiembre de 2011

De cambios y de ratas





"HASTA ADIÓS"

        Cambiar no significa morir aunque te mates.

Morir el día que cambies o te mates.

Matarte y cambiarme el día que mueras.

Cambiarte por otro que no haya muerto y matarlo después.

Morir comiendo sobras y acuchillar la pared a cañonazos.

Acariciar un perro muerto mientras te cambias los calzoncillos.

Comprarme un juego de tenedores para cambiarlos por animalitos muertos.

Hacer palanca con un bote de desodorante muerto y cambiarme los ojos.


Me mata cambiar.


domingo, 17 de julio de 2011

Lobos cubiertos de sangre

Todos los matices del rojo cubren las paredes de mi habitación. 
Su olor a desastre, a confusión, a terror; 
sus cientos de historias, de eclipses, de misterios y descontrol
 van llenando los muros de mi habitación:


Y todas esas chicas del centro. Sus sandalias romanas, sus pantalones cortos, sus uñas pintadas. Los maquillajes perfectos, el pelo suelto, la piel de porcelana. Sus bocas de melocotón.

Todas esas chicas del centro, de caminar altanero y mirada distante. Ninguna de ellas ha impregnado mi almohada con su aroma de amante. Y no es que no busque sus besos, sus caricias candentes, el roce de sus dedos sobre mi cuerpo ardiente. No es que no pretenda descubrir el cofre de sus deseos, explorar sus secretos en noches intermitentes.

Mis apetitos descansan en la tierna mirada de la niña inocente. Ella conoce cada uno de mis misterios, mis caprichos y aspiraciones. Ella descubre todo cuanto quiero, todos mis miedos, todas mis tentaciones. Sabe que con sus besos me mata, que con su sonrisa mi corazón araña, que con sus caricias mi alma sangra. A su lado soy un lobo sin garras.

Pero lobo y, como tal, ataca. Mi dulce niña, nadie jamás me cambia. Y aunque tú seas toda la luz de mi alba, la bestia siempre se escapa. No te dejes caer en mis trampas. En mi boca conviven los labios que te aman y los colmillos que tu vestido rasgan.

<<Si alguna vez a alguien desgarras, espero que tengas restos de mi sangre bajo tus zarpas>>


miércoles, 29 de junio de 2011

Sección de mensajería - Primer mensaje



Hola... Buenas tardes.
Quería dejar un mensaje para el ilusionista de mi casa:
  
Verá, si no le importa ¿Sería mucha molestia si, por favor,
dejase de doblarme las cucharillas? Es que ya no tengo 
nada con lo que remover el café. Espero que lo comprenda.

Muchas gracias y disculpe los inconvenientes.






A la atención de: Sr. Ilusionista de Dobla-Cucharas López 
                  Avda. del estaño nª 50, Primero A 

Remitente: Mujer Agitada (no revuelta)
           Avda. del estaño, nª 50, Segundo A 
           


miércoles, 8 de junio de 2011

Chérie

<<Make me a fragrance that smells like love>> 
Christian Dior          




Y más aquí: Dior

viernes, 3 de junio de 2011

Go mad

And I used to be a loner
walking barefoot on the sand
With no one beside me for holding hands

And then you broke into my life
stealing everything I had inside.
Now you're leaving apart 

 There's nothing I can do but cry
waiting for the day you're back
trying not to go mad.

Remember: You gotta bring me back my smile

jueves, 26 de mayo de 2011

Peque

Supongo que tú eres una de esas personas. Sí, una de esas. Lo siento en cuanto descuelgas el auricular y oigo tu <<¿Diga?>> al otro lado dela línea. Y sé perfectamente que eres tú. Tenemos ese rollo ¿sabes? Esa confianza inquebrantable que hace que, aunque hayamos pasado dos meses sin hablarnos -¡dos meses ya!- nos comportemos como si nos hubiésemos visto ayer, Y podemos contárnoslo todo sin tener que explicar nada.

Y, en el fondo, lo odio. Porque no me puedo enfadar contigo. Tío, hace dos meses que no te veo y, si dependiese de ti, serían dos años. Podría chillarte, gritarte y decirte que eres el peor mejor amigo de toda la Historia. Pero, no, en lugar de eso, te llamo y me tiro 50 minutos colgando del teléfono, riendo y soltando imbecilidades. No me río igual con nadie -No, tampoco con las niñas- y nadie se mete conmigo como lo haces tú, chico sagaz. Y yo ni me enfado ni me defiendo, sólo intento disfrutar de que seas mi interlocutor. Y creo que es porque te quiero.

Sí, si alguna vez he estado cerca de sentir algo parecido al amor, no me cabe duda de que ha sido a tu lado. Pero no es ese romanticismo de las películas de Julia Roberts, nosotros tenemos algo diferente esa picardía compartida que con una mirada nos revela que la vamos a liar ¿Te acuerdas de cuando decían que...? Sí, claro que te acuerdas ¡Qué carcajadas cuando los descubrimos! Para nosotros era impensable, una auténtica locura, la chorrada más grande que nos podían contar. Y cómo disfrutamos tomándoles el pelo, dejándolos completamente desconcertados. Y ahí estábamos nosotros, tú y yo, sabiendo que si no lo vivían jamás lo iban a entender. ¡Ay, niño! ¿No podíamos ser dos amigos normales? ¿No podíamos actuar como nos decía el resto? 

¿Y ahora? ¿Qué vamos a hacer ahora, enano? ya no tenemos ningún planeta privado al que poder escaparnos. Yo no sé qué eso que haces con los vectores y tú no entiendes ni la mitad de lo que te cuento. Pero hay una cosa que te voy a decir de gratis: no me importa y creo que a ti tampoco, porque no somos como los otros. No compartimos gusto de música, ni de cine, ni de arte, ni de cultura ni de nada de nada. Pero hablamos exactamente igual

Porque 13 años juntos no los aguanta mucha gente. Y en 13 años hemos soltado muchas paridas, muchos insultos, muchas carcajadas, versos, canciones, chorradas, palabrotas, llantos, consejos, avisos, consuelos.  Trece años son 4.745 días en los que nos hemos ido construyendo el uno al otro. Yo no sería nada si ahí no hubieses estado tú. No quiero pensar que no vas a ser tú el que camine a mi lado. No quiero ver cómo te giras y me dices adiós. No voy a dejar que te disuelvas, Peque, tú te quedas justo donde estás. 

Y me da igual, porque nadie nos puede separar. Somos parte de un mismo Todo caótico y desesperante a punto del colapso eterno. Y nadie nos puede parar..